
Las apuestas con bitcoin 2026 no caben en ninguna casa con licencia de la DGOJ. La razón es contable: la cuenta de juego regulada se lleva en euros, y una criptomoneda no entra en ella. Solo aceptan bitcoin operadores con licencia de Curazao o Kahnawake, y las tres marcas disponibles, 20Bet, 22Bet y BetLabel, pertenecen a TechSolutions Group N.V., la misma empresa que la DGOJ multó con 10.000.000 € como reincidente. Tres logotipos, un solo dueño.
El precio de apostar fuera del juego regulado se paga dos veces. Desaparecen la autoprohibición y los límites de depósito, las dos protecciones pensadas para el apostante que pierde el control. Los bonos tampoco son lo que anuncian: con un pago supuesto del 95 % por selección, los 100 € de 20Bet en dobles se quedan en 51 €, y los 122 € de 22Bet, atados a triples, en apenas 35 €. Quien deposita bitcoin allí recibe, en el mejor caso, cerca de la mitad de lo prometido.
Las apuestas con bitcoin no tropiezan en España con una prohibición dirigida a la criptomoneda, sino con una regla de contabilidad. El artículo 35.2 del RD 1614/2011 fija que la cuenta de juego de un operador con licencia se lleva en euros, y por esa cuenta pasan el saldo, los depósitos y las retiradas. Un monedero cripto no cabe ahí. Quien busca apostar en bitcoin termina en casas con licencia de Curazao o de Kahnawake que no tienen licencia de la DGOJ, y las tres que admiten esta vía sin excluir a España pertenecen a la misma sociedad, TechSolutions Group N.V.
Cambiar de marco legal tiene un precio concreto. El RGIAJ, el registro donde se inscribe la autoprohibición, y los límites de depósito del artículo 36 solo existen dentro del juego con licencia española. Una persona que se apuntó a ese registro para no poder jugar encuentra abierta la puerta de 20Bet, 22Bet o BetLabel, porque ninguna de las tres tiene acceso a él. Con los topes de depósito sucede lo mismo: desaparecen. En una casa que admite un primer ingreso de 1 €, como 22Bet, nada impide encadenar después los depósitos que el jugador quiera.
El mismo decreto va más allá del saldo en euros. Su artículo 37.2 veta los medios de pago que encubran crédito, lo que muestra que el regulador controla por dónde entra el dinero en la cuenta y no solo cuánto entra. A esa regla se suma otra de oferta: desde el 23 de julio de 2019 se prohíbe apostar en eventos de menores dentro del mercado regulado. Fuera de la licencia española, ninguna de estas garantías cuenta con el respaldo de la supervisión de la DGOJ, y el apostante queda sujeto únicamente a las condiciones que fije cada operador.
No de forma directa. Una casa supervisada por la DGOJ solo admite saldo en euros, de modo que el bitcoin tendría que convertirse antes, fuera de la casa, y ese cambio genera por sí mismo consecuencias fiscales. Las marcas que aceptan la criptomoneda sin conversión operan con licencias de Curazao o Kahnawake.

Entre las casas de apuestas bitcoin que no excluyen a España en sus condiciones, la variedad es más aparente que real. 20Bet, 22Bet y BetLabel tienen nombres, ofertas y catálogos distintos, pero detrás de las tres figura TechSolutions Group N.V., sociedad registrada en Curazao, y las tres exhiben el mismo número de licencia de la Curaçao Gaming Authority: OGL/2024/590/0758. Ninguna cuenta con licencia de la DGOJ. Se elige escaparate, no empresa.
Esa coincidencia tiene consecuencias prácticas. La multa de 10.000.000 € y la inhabilitación de dos años por operar sin licencia en España, anunciadas el 6 de mayo de 2025, recaen sobre la sociedad y no sobre una marca concreta, de modo que saltar de una web a otra no aleja al apostante del problema. Tampoco varía lo que se pierde en cualquiera de ellas: el acceso al RGIAJ y los límites de depósito del art. 36. El orden que sigue responde al valor estimado del bono deportivo, no al tamaño de la cifra anunciada, y por eso la marca con el bono más alto no encabeza la lista.
Cada marca se distingue por su licencia, su entrada mínima, su oferta de bienvenida y las criptomonedas que admite.
| Casa | Licencia | Depósito mínimo | Bono | Criptomonedas | Rasgo distintivo |
|---|---|---|---|---|---|
| 20Bet | Curazao OGL/2024/590/0758 | 10 € | 100 % hasta 100 €, rollover 5x en dobles | Bitcoin, Ethereum, Tether, Binance Coin, Litecoin, Ripple, Dogecoin, Cardano, Solana, Chainlink, Polkadot | Bet Builder, cash out y aplicación propia |
| 22Bet | Kahnawake 00882 y Curazao OGL/2024/590/0758 | 1 € | 100 % hasta 122 €, rollover 5x en triples | Bitcoin, Bitcoin Cash, Litecoin, Dogecoin, Dash, Ethereum | Más de 600 mercados en partidos principales |
| BetLabel | Curazao OGL/2024/590/0758 y Kahnawake 00882 | 10 € | — | Bitcoin, Ethereum | Más de 70 deportes y mercados de jugador |
A primera vista gana 22Bet: el depósito mínimo más bajo y el bono más alto. Basta una multiplicación para matizarlo. Al tratarse de un 100 % del primer depósito, un ingreso de 1 € genera 1 € de bono, y los 122 € solo llegan depositando 122 €. En criptomonedas la distancia es clara: once en 20Bet, seis en 22Bet y dos en BetLabel, que compensa con tarjetas, Skrill, Neteller y Jeton.
En el mercado desde 2020 y con el número de registro 144920 en Curazao, 20Bet opera únicamente con la licencia curazaoleña, sin la de Kahnawake que muestran sus dos marcas hermanas. Su oferta de bienvenida iguala el 100 % del primer depósito hasta 100 €, con un ingreso mínimo de 10 €. Admite la lista de criptomonedas más larga de la familia, de Bitcoin y Ethereum a Solana o Polkadot. Para el directo dispone de apuestas en vivo, Bet Builder y cash out, y cuenta con aplicación propia.
El rollover obliga a mover 5 veces el importe del bono en combinadas de al menos dos selecciones con cuota total mínima de 2,00, y en un plazo de siete días. Con el bono completo son 500 € apostados, algo más de 71 € diarios durante una semana. Su ventaja frente a 22Bet está en la doble: dos selecciones a cuota 1,42 ya superan el 2,00 exigido, sin necesidad de una tercera pata. Encaja con quien apuesta importes moderados y prefiere combinadas cortas. El reverso es común a toda la familia: una sociedad sancionada en España y ninguna herramienta regulada de autoprohibición ni de límite de depósito.
Dos licencias respaldan a 22Bet: la de la Kahnawake Gaming Commission, número 00882 del 19 de mayo de 2021, y la misma de Curazao que comparte el grupo. Los pagos no pasan por la sociedad curazaoleña sino por TechSolutions (CY) Group Limited, con sede en Chipre. Acepta Bitcoin, Bitcoin Cash, Litecoin, Dogecoin, Dash y Ethereum, junto al monedero Jeton. Su catálogo deportivo supera los 600 mercados en los partidos principales, y la bienvenida iguala el primer depósito hasta 122 € desde un ingreso de 1 €.
La letra pequeña explica por qué ocupa el segundo puesto. El rollover pide 5 veces el bono en combinadas de al menos tres selecciones, cada una con cuota mínima de 1,40, también en siete días. Con los 122 € completos son 610 € apostados, unos 87 € al día. La triple más prudente que permiten las condiciones ya alcanza una cuota de 2,74, porque 1,40 multiplicado tres veces da 2,744, y cada pata añadida es una ocasión más de perder la apuesta entera. Sirve a quien quiere probar la casa con muy poco dinero, asumiendo que con 1 € el bono también es de 1 €.
La marca más reciente del grupo opera desde 2024, con el mismo registro 144920 en Curazao y las licencias de Curazao y de Kahnawake, número 00882. Su argumento es la amplitud: más de 70 deportes y mercados de jugador en ligas europeas. Combina medios tradicionales, como tarjetas, Skrill, Neteller y Jeton, con Bitcoin y Ethereum, y permite retirar en ambas criptomonedas. El depósito mínimo es de 10 €.
Conviene a quien busca variedad de mercados y prefiere alternar euros y cripto en la misma cuenta. Dos condiciones lo complican. La retirada mínima es de 20 €, el doble de lo que cuesta entrar, y la casa exige verificar la identidad antes del primer retiro relevante, de modo que quien espere usar el bitcoin para apostar sin identificarse se encontrará con la petición de documentos en el momento de cobrar. Si usted pretende retirar pequeñas ganancias con frecuencia, ese umbral pesa. Pertenece, como las otras dos, a la empresa sancionada en España, y no ofrece acceso al RGIAJ ni a los límites del art. 36.
Ninguna de las tres casas publica su margen, así que cualquier cálculo parte de una hipótesis. La hipótesis de trabajo es prudente: cada selección devuelve a largo plazo el 95 % de lo apostado, y el 5 % restante se lo queda la casa en forma de margen. En las apuestas deportivas con bitcoin esa cifra no cambia por pagar en cripto, porque la moneda del depósito no toca la cuota. Combinar sí la altera. En una combinada los pagos no se suman, se multiplican.
Una doble encadena dos márgenes: 0,95 por 0,95 da 0,9025, es decir, un pago del 90,25 %. Con tres selecciones el producto baja a 0,857, un 85,7 %. Traducido a dinero, cada 100 € movidos en simples cuestan de media 5 €; en dobles, 9,75 €; en triples, 14,3 €. El margen casi se triplica. Ningún pronóstico acertado anula esa aritmética, que opera sobre el volumen total apostado y no sobre un boleto concreto, de modo que una combinada puede ganarse una tarde y perder valor a lo largo del mes.
La comparación reúne las tres modalidades bajo la misma hipótesis del 95 % por selección y añade el dato que decide la cuenta para quien llega atraído por el bono de bienvenida: qué tipo de apuesta exige cada casa para que cuente en el rollover.
| Apuesta | Pago con 95 % por selección | Coste por cada 100 € | Casa que la exige para el bono |
|---|---|---|---|
| Simple | 95 % | 5 € | No cuenta para el rollover de 20Bet ni de 22Bet |
| Doble | 90,25 % | 9,75 € | 20Bet, con cuota total mínima de 2,00 |
| Triple | 85,7 % | 14,3 € | 22Bet, con cuota mínima de 1,40 por selección |
Ambos bonos cubren el 100 % del primer depósito, así que la diferencia real está en la selección extra. Quien libere el bono de 22Bet pagará 14,3 € de margen por cada 100 € que mueva, mientras que en 20Bet, con dobles, la factura se queda en 9,75 €. Son 4,55 € más por cada 100 €, un 47 % más caro. La cuota mínima de 1,40 por selección empuja la triple hasta una cuota combinada de al menos 2,74, frente a los 2,00 de la doble de 20Bet. Con una cuota más alta baja la probabilidad de acertar cada boleto, y las rachas sin cobrar se alargan justo cuando el plazo de 7 días aprieta.
Tampoco la amplitud de mercados corrige el problema. Los más de 600 mercados de 22Bet en los partidos principales multiplican las maneras de armar la triple, pero no abaratan ninguna. El Bet Builder de 20Bet, que reúne selecciones de un mismo encuentro, sigue siendo una combinada, y como ninguna casa publica su margen no hay base para suponer que salga más barato. Fuera del bono, la simple es la forma menos costosa de apostar en cualquiera de estos sitios de apuestas deportivas con bitcoin. Las combinadas aparecen en el historial del jugador porque la promoción las impone, no porque convengan.
Solo con el número mínimo de selecciones que pide la casa y sin subir importes para terminar antes. El rollover se mide en euros apostados, de modo que una selección de más no lo acorta y sí añade margen. Si el coste esperado de completar el requisito supera lo que aporta el bono, la respuesta es no.

Con ese criterio aplicado a las dos ofertas con condiciones publicadas, el orden aparente se invierte. Las apuestas con bitcoin con «regalo» de bienvenida se anuncian por su cifra máxima, y ahí 22Bet gana con 122 € frente a los 100 € de 20Bet. La cifra de cabecera, sin embargo, no es lo que llega a la cuenta retirable. Lo que decide el valor es cuánto hay que apostar para liberarlo, en qué tipo de combinada y con qué margen por el camino. Ahí cambia todo.
El reclamo de 22Bet, un bono de 122 € «desde un depósito de 1 €», mezcla dos condiciones distintas. La oferta iguala el 100 % del primer depósito, de modo que 1 € ingresado genera 1 € de bono y un rollover de 5 €. Para obtener los 122 € completos hay que depositar 122 €, igual que 20Bet pide 100 € para dar sus 100 €. Ninguna de las dos regala nada sin ingreso previo, y ambas fijan un plazo de 7 días para cumplir el requisito.
Ninguna de las dos casas publica su margen, así que el cálculo parte de un pago supuesto del 95 % por selección, el mismo para ambas. La diferencia no está en la cuota sino en la estructura que exige cada bono. 22Bet obliga a combinadas de al menos 3 selecciones con cuota mínima de 1,40 en cada una, mientras 20Bet acepta dobles con cuota total mínima de 2,00. Una selección más multiplica el margen una vez más.
Volumen exigido: 5 veces el bono. En 22Bet, 122 € × 5 = 610 € apostados en triples; en 20Bet, 100 € × 5 = 500 € apostados en dobles.
Pago esperado de cada combinada con el 95 % por selección: la triple devuelve 0,95 × 0,95 × 0,95 = 85,7 %; la doble, 0,95 × 0,95 = 90,25 %.
Coste esperado del rollover: en 22Bet, 610 € × 14,3 % ≈ 87 €; en 20Bet, 500 € × 9,75 % ≈ 49 €.
Valor que queda: 122 € − 87 € = 35 € en 22Bet; 100 € − 49 € = 51 € en 20Bet.
Traducido a proporciones, 20Bet conserva el 51 % de lo anunciado y 22Bet apenas el 28,7 %. El bono más grande vale 16 € menos. A esa diferencia se suma el ritmo: completar 610 € en 7 días supone unos 87 € apostados al día en triples, frente a unos 71 € diarios en dobles para los 500 € de 20Bet. Quien tenga un bankroll ajustado notará antes ese volumen que el tamaño del bono.
Los 35 € y los 51 € son valores esperados, no un saldo asegurado. Una racha de combinadas perdidas puede agotar el bono y parte del depósito antes de llegar al rollover, y la triple, con más selecciones que acertar, falla con más frecuencia que la doble. La varianza juega en contra precisamente de la oferta que ya parte con menos valor. Si el margen real de cualquiera de las dos casas supera el 5 % supuesto por selección, ambas cifras bajan, y la de 22Bet lo hace más deprisa porque cada euro del rollover pasa por tres márgenes en lugar de dos.
No en las ofertas con condiciones publicadas de las casas comparadas: el bono se activa sobre un primer ingreso y no puede retirarse hasta cumplir el rollover. Lo «gratis» es, en realidad, saldo condicionado. Mientras el requisito no se complete, el dinero depositado queda expuesto a las mismas combinadas que consumen el bono.
Ese saldo condicionado tiene, además del rollover, una segunda capa que rara vez aparece en la publicidad. Apostar con bitcoin no es una sola operación sino dos superpuestas: la apuesta en sí y la tenencia de un activo cuyo precio se mueve por su cuenta. Cambiar bitcoin por euros, o por otra criptomoneda, genera una ganancia o una pérdida que va a la base del ahorro, con tipos del 19 % al 30 %. Ese resultado existe al margen de lo ocurrido en la casa. Puede haber boleto perdedor y cuota tributaria a la vez.
El caso típico lo ilustra bien. Un jugador ingresa bitcoin, pierde parte en combinadas y retira el resto semanas después, cuando la moneda ha subido. Al convertir ese remanente a euros, la revalorización cuenta como ganancia aunque la cuenta de apuestas haya cerrado en negativo. Por cada 1.000 € de ganancia en el cambio, la factura fiscal oscila entre 190 € y 300 €, según el tramo del ahorro en que caiga. Sucede lo mismo al saltar de bitcoin a otra cripto sin pasar nunca por el euro: la permuta cuenta como cambio.
La compensación funciona en un circuito cerrado. Según el art. 33.5.d de la Ley 35/2006, las pérdidas de juego solo se restan de ganancias de juego del mismo año y hasta su importe. Quien gana 300 € y pierde 500 € en un ejercicio declara cero, pero los 200 € sobrantes desaparecen: no pasan al año siguiente ni rebajan otra renta. Tampoco sirven contra la ganancia del cambio de bitcoin, que pertenece a otra categoría. El apostante que pierde en la casa y gana con la moneda paga por lo segundo sin descontar lo primero.
Queda una obligación que no depende de ganar ni de perder. Cuando las criptomonedas custodiadas fuera superan los 50.000 € al cierre del año, hay que presentar el modelo 721. La fecha manda. Un saldo que rozó los 60.000 € en primavera y terminó diciembre en 40.000 € no lo activa, mientras que uno que cruza la cifra el 31 de diciembre sí, aunque haya estado por debajo los once meses anteriores.
Las tres situaciones se confunden con facilidad porque nacen del mismo depósito en cripto, pero cada una sigue su propia regla:
| Operación | Qué la hace tributar | Cómo se compensa | Obligación |
|---|---|---|---|
| Cambio de bitcoin a euros u otra cripto | Ganancia o pérdida por el cambio | No admite pérdidas de juego | Base del ahorro, 19–30 % |
| Ganancia de juego | Premios obtenidos en las apuestas | Solo con pérdidas de juego del mismo año y hasta su importe (art. 33.5.d Ley 35/2006) | Incluirla en la declaración del año |
| Saldo en cripto custodiado en el extranjero | Más de 50.000 € al cierre del año | No aplica | Modelo 721 |
La tabla deja ver la asimetría de fondo. Las pérdidas solo cuentan dentro de su propia casilla, mientras que las ganancias tributan en cada una por separado. Un año mediocre en las apuestas con una moneda al alza puede salir más caro, en impuestos, que un año ganador con la moneda plana.
Sí, y por partida doble cuando hay conversión: el premio de juego y la diferencia de valor al cambiar la cripto se declaran por separado. Para calcular ambos hace falta el valor en euros de cada depósito, retirada y cambio en su fecha, un registro que la casa no prepara por el apostante.

Ese registro tiene un motivo más práctico de lo que parece: la web donde se guarda el historial puede dejar de abrirse sin aviso. Quien prueba las apuestas online con bitcoin desde España se encuentra a menudo con páginas que no cargan, y no se trata de una avería. La DGOJ castiga a los operadores que ofrecen juego sin su licencia con multas de 5.000.000 €, dos años de inhabilitación y el cierre de sus webs. Esa última parte de la sanción es la que nota el apostante, porque una dirección que ayer funcionaba hoy no responde.
TechSolutions Group N.V. no recibió la cuantía base. Su multa fue de 10.000.000 €, exactamente el doble, acompañada de la inhabilitación de dos años, y se anunció el 6 de mayo de 2025. El agravante tiene nombre: reincidencia. Significa que no era la primera sanción de la empresa por operar sin licencia en España. Con ese historial, los bloqueos no son un episodio aislado sino la consecuencia previsible de una sanción que sigue viva.
Repartir el saldo entre marcas no reparte el riesgo. 20Bet, activa desde 2020, 22Bet y BetLabel, lanzada en 2024, comparten la licencia OGL/2024/590/0758 de la Curaçao Gaming Authority, y las dos últimas añaden la licencia 00882 de la Kahnawake Gaming Commission. Como la sanción recae sobre la empresa y no sobre el logotipo, las tres marcas quedan en la misma posición. Una marca más reciente tampoco escapa. El dueño es uno.
El bloqueo pesa sobre todo cuando hay dinero dentro. Las retiradas se piden desde la propia cuenta, de modo que una web inaccesible complica justo el paso que más importa. BetLabel exige verificar la identidad antes del primer retiro relevante y fija una retirada mínima de 20 €, así que un saldo de 15 € allí no puede salir hasta añadir otros 5 € o ganarlos. En 22Bet los pagos pasan por TechSolutions (CY) Group Limited, en Chipre: Curazao, Kahnawake y Chipre forman el mapa jurisdiccional, y España no figura en él. El regulador español sanciona a la empresa, pero no supervisa ninguna de sus cuentas.
Sortear el bloqueo no cambia nada de fondo. Por mucho que la página vuelva a abrirse, la cuenta sigue fuera del RGIAJ y de los límites de depósito del art. 36, las dos herramientas que frenan a quien pierde el control. Tampoco la fecha del anuncio indica por sí sola cuándo vence la inhabilitación de dos años. Quien abre hoy una cuenta de apuestas en línea con bitcoin en estas marcas lo hace, por tanto, con una sanción en curso y sin saber cuándo termina.
Porque el cierre de webs forma parte de la sanción que la DGOJ impone a quien opera sin licencia española. No es un fallo técnico ni algo que dependa del navegador. Mientras la casa siga sin licencia en España, cualquier dirección nueva que use para atender a jugadores españoles queda expuesta al mismo bloqueo.
Ninguna de las tres casas publica su margen, así que toda la cuenta descansa en un pago supuesto del 95 % por selección. Con esa hipótesis, el orden por tamaño del bono se invierte en cuanto entran los requisitos. Para cobrar los 122 € de 22Bet hay que ingresar 122 € y mover 610 € en triples. El desgaste esperado ronda los 87 € y deja 35 €, unos 0,29 € por euro depositado. En 20Bet, los 100 € piden 500 € en dobles, pierden unos 49 € por el camino y dejan 51 €: 0,51 € por euro. Gana el anuncio pequeño.
Tampoco el depósito mínimo de 1 € de 22Bet altera el resultado, porque el bono es el 100 % de lo ingresado: con 1 € se recibe 1 €. Esos 35 € y 51 € son, encima, una media y no un saldo. Una triple falla con frecuencia, el plazo es de siete días en ambas casas y cualquier intento puede acabar sin nada que retirar. El valor esperado solo aparece repartido entre muchos jugadores, nunca garantizado en una cuenta concreta.
Fuera de la casa llega la segunda resta. El bitcoin que sale de la cuenta de apuestas y se cambia por euros u otra cripto genera una ganancia o pérdida en la base del ahorro, con tipos del 19–30 %, al margen del resultado de las apuestas. Las pérdidas de juego, según el art. 33.5.d de la Ley 35/2006, solo compensan ganancias de juego del mismo año y hasta su importe. Una mala racha, por tanto, no rebaja lo que se debe por vender bitcoin. Si el saldo custodiado fuera supera 50.000 € al cierre del año, se suma el modelo 721.
Queda una resta que no se expresa en euros. Al apostar en estas marcas se pierde el acceso al RGIAJ y a los límites de depósito del art. 36, y cambiar de una a otra no cambia de dueño: las tres son de TechSolutions Group N.V., multada con 10.000.000 € y dos años de inhabilitación, según se anunció el 6 de mayo de 2025. Para el jugador que ya nota que ingresa más de lo previsto, ningún bono de 51 € compensa quedarse sin autoprohibición. Esa cuenta no tiene redondeo posible.