
Siete casas de apuestas con licencia DGOJ en 2026 reúnen a la vez la licencia general de Apuestas y la singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida, y la que más devuelve es Codere: un 96,24 % en el 1X2 de LaLiga, frente al 94,76 % de bet365. Parece poca distancia. Sobre 1.000 € apostados, esa diferencia equivale a 14,80 € menos de coste esperado, dinero que se queda en el bolsillo del apostante y no en la caja del operador.
La licencia iguala a las siete en protección legal, así que lo que de verdad las separa es el margen, y ese margen se cuenta en euros. Esa protección tampoco sale gratis. Se paga con límites de depósito, con impuestos sobre lo ganado y con bonos que, en muchos casos, nunca llegan a retirarse. Antes de abrir cuenta, conviene saber cuánto cuesta cada una de esas piezas.

Siete casas de apuestas con licencia DGOJ comparten idéntico paraguas legal: licencia general de Apuestas, licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida y supervisión del regulador español. Codere, Bwin, bet365, Sportium, William Hill, Betfair y Winamax responden ante la misma autoridad y aplican los mismos topes de depósito. Esa igualdad tiene una consecuencia práctica. Si la protección no distingue a un operador de otro, el criterio que queda es el precio, y en las apuestas ese precio va escondido dentro de cada cuota.
Ese precio se llama margen —el overround de la jerga anglosajona— y es la parte de lo apostado que la casa retiene en un mercado. Su reverso es el porcentaje de pago, y pasar de uno a otro exige una simple resta: sobre 1.000 € apostados, el coste esperado equivale a lo que no vuelve. Con el 96,24 % que paga Codere en el 1X2 de LaLiga, regresan 962,40 € de media y se quedan en la casa 37,60 €. La cifra sale de cinco mercados 1X2 de la jornada 3 de LaLiga EA Sports, medidos el 28 de agosto de 2026.
En esa misma prueba, bet365 devuelve el 94,76 % y retiene 52,40 € por cada 1.000 €. Son 14,80 € de diferencia por hacer exactamente las mismas apuestas en una casa u otra. Parece poco a primera vista. Hay que tener presente, sin embargo, que 1.000 € es volumen apostado, no depósito: quien ingresa 100 € y los hace circular diez veces entre ganancias y nuevas apuestas alcanza esa cifra sin haber puesto un euro más. Para el apostante habitual, la brecha se repite cada vez que el volumen vuelve a sumar mil.
La misma resta aplicada a las siete casas convierte una lista de porcentajes, difícil de leer, en una escala en euros. La última columna indica cuánto paga de más el apostante en cada operador respecto a Codere, la casa con mejor pago en la medición del 28 de agosto.
| Casa | Porcentaje de pago | Coste sobre 1.000 € | Diferencia frente a Codere |
|---|---|---|---|
| Codere | 96,24 % | 37,60 € | Referencia |
| Bwin | 94,87 % | 51,30 € | +13,70 € |
| bet365 | 94,76 % | 52,40 € | +14,80 € |
| Sportium | 93,84 % | 61,60 € | +24,00 € |
| William Hill | 93,06 % | 69,40 € | +31,80 € |
| Betfair | 92,00 % | 80,00 € | +42,40 € |
| Winamax (otra jornada, cuotas del 17/10/2026) | 93,47 % | 65,30 € | +27,70 € (no comparable) |
El extremo inferior de la tabla dice más que el superior. Betfair, en su casa de apuestas, se queda con 80,00 € sobre el mismo volumen: algo más del doble que Codere, y la cifra no incluye su intercambio, donde el precio se forma de otra manera. Bwin y bet365 quedan prácticamente empatadas, separadas por 1,10 €, mientras Sportium y William Hill ocupan la franja intermedia con costes de 61,60 € y 69,40 €.
Winamax merece una lectura aparte. Su porcentaje se calculó sobre cinco partidos de la novena jornada de LaLiga EA Sports a precios del 17/10/2026, de modo que no comparte partidos ni fecha con las otras seis. Sobre el papel, sus 65,30 € la situarían entre Sportium y William Hill, pero en sentido estricto ese dato sirve solo como orientación. Por eso cierra la lista: no hay medición suya en la prueba común.
Un coste esperado no es una predicción. Describe lo que retiene la casa como media a lo largo de mucho volumen, mientras que cada apuesta individual se gana o se pierde entera. La medición cubre el 1X2 de LaLiga en una jornada concreta y no dice nada sobre los totales, los hándicaps o el live, mercados en los que cada operador fija su propio margen.
Codere, con un 96,24 % de pago medio en el 1X2 de LaLiga medido el 28 de agosto de 2026. El dato vale para ese mercado y esa jornada: con otros partidos o en otros mercados el orden puede cambiar, así que la cuota concreta de cada apuesta sigue siendo la referencia que decide.
Con esa cautela por delante, el orden de las mejores casas de apuestas con licencia DGOJ sigue el porcentaje de pago medio en cinco mercados 1X2 de la jornada 3 de LaLiga EA Sports, medido el 28 de agosto de 2026. Entre la primera y la sexta median 4,24 puntos porcentuales. Winamax cierra la lista por otra razón: quedó fuera de esa medición, y su dato procede de cinco partidos de la jornada 9 con cuotas del 17 de octubre de 2026, de modo que su 93,47 % no compite en igualdad con el resto.
Las siete tienen licencia general de Apuestas y licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida, y todas operan bajo la supervisión de la DGOJ. Esa supervisión tiene precio. Quien apuesta en ellas acepta límites de depósito, tributa por lo que gana y recibe bonos que casi nunca se convierten en saldo retirable. Las diferencias entre una casa y otra quedan en la letra pequeña del bono, en la rapidez del cobro y en el margen, tres datos que aquí se ven de un vistazo.
| Operador | Licencia DGOJ | Depósito mínimo | Velocidad de pago | Bono | Rasgo distintivo |
|---|---|---|---|---|---|
| Codere | General y Contrapartida | 1 € con Bizum | Transferencia Rápida en menos de 2 min | 100 % hasta 200 € en apuestas gratis | Cobro en efectivo en locales hasta 1.000 € |
| Bwin | General y Contrapartida | 5 € | PayPal en máx. 12 h | Apuesta gratuita hasta 100 € si se pierde la primera | Más de 30.000 mercados diarios |
| bet365 | General y Contrapartida | 5 € (30 € con PayPal) | 1–4 h de procesamiento | 100 % hasta 200 € en créditos de apuesta | Cash out parcial y streaming |
| Sportium | General y Contrapartida | 10 € con PayPal | PayPal en máx. 6 h | Doble bono hasta 200 € | Sportium UNO con más de 3.000 puntos de venta |
| William Hill | General y Contrapartida | 10 € | Monederos electrónicos en 1 día | Hasta 150 € en apuestas gratis | Hípica y galgos británicos |
| Betfair | General, Contrapartida y Cruzadas | 5 € con tarjeta | Monederos electrónicos en máx. 24 h | 30 € en apuestas gratis | Intercambio con licencia propia |
| Winamax | General y Contrapartida | 5 € | Reintegro Instantáneo en menos de 24 h | Seguro de la primera apuesta hasta 150 € | Retirada por transferencia en menos de 24 h |
El depósito mínimo apenas discrimina: cinco de las siete aceptan 5 € o menos con algún método, y Codere baja a 1 € con Bizum. Las diferencias de verdad aparecen en el cobro, donde Codere y bet365 se mueven en minutos u horas mientras William Hill y Betfair tardan días con tarjeta. Pesa todavía más la naturaleza del bono. Cinco casas lo pagan en apuestas gratis o créditos de apuesta, y esa moneda no se comporta como el dinero del saldo.
Detrás de la marca está Codere Online, S.A.U., del grupo Codere, fundado en 1980 y con licencia de la DGOJ desde 2012: la general data del 1 de junio de 2012, prorrogada el 4 de noviembre de 2021, y la de Contrapartida del 28 de abril de 2015, prorrogada el 12 de diciembre de 2024. Encabeza la medición con un 96,24 % de pago. Su rasgo propio es el cobro en efectivo en locales Codere mediante código, hasta 1.000 €, y la Transferencia Rápida liquida en menos de 2 minutos. Las apuestas arrancan en 0,20 € en simples y 1 € en combinadas.
El bono de bienvenida promete el 100 % del primer depósito hasta 200 €, pero en apuestas gratis. Para obtener los 200 € completos hay que depositar 200 €, y el umbral mínimo para optar a él es de 20 €, veinte veces el depósito de 1 € que admite Bizum. La primera apuesta exige cuota 2,00 como mínimo, las apuestas gratis caducan a los 7 días y la retirada queda bloqueada mientras no se agoten. Encaja con quien apuesta a LaLiga y valora cobrar en mano. La transferencia estándar, de 2–3 días laborables, y la retirada mínima de 20 € con PayPal son el contrapeso.
Electraworks Ceuta, S.A. opera la marca, nacida en 1997 y con licencia en España desde 2012; la general se prorrogó el 25 de marzo de 2022 y la de Contrapartida el 10 de marzo de 2022. Paga un 94,87 %, 1,37 puntos porcentuales menos que Codere. Su argumento es el volumen: más de 30.000 mercados diarios, Crea tu Apuesta+ para combinar varios partidos y streaming bwin Live en Serie A, Bundesliga, NBA y Euroliga. Entre los métodos de pago figuran Bizum, Apple Pay, Google Pay y Aircash Pay.
La oferta inicial funciona como seguro. Si la primera apuesta, de 1 € como mínimo y sin cuota mínima, se pierde, Bwin devuelve el 100 % del importe en una apuesta gratuita de hasta 100 €, válida 7 días. Esos 100 € solo llegan arriesgando 100 € y perdiéndolos, y lo devuelto es apuesta gratis, no saldo retirable. El segundo y el tercer depósito suman hasta 100 € adicionales en apuestas gratuitas o bonos de casino. Las pegas son prácticas: el cash out no cubre todas las apuestas, la tarjeta tarda 3–5 días y lo solicitado en fin de semana se tramita el lunes.
La licencia de apuestas corresponde a Hillside New Media Malta, PLC, mientras que el casino y el póquer van a cargo de Hillside España Leisure, S.A. Fundada en 2000, la marca tiene licencia en España desde el 1 de junio de 2012, con la general prorrogada el 25 de febrero de 2022 y la de Contrapartida el 8 de septiembre de 2026. Su 94,76 % queda a 0,11 puntos de Bwin. Donde se distingue es en el directo, con cash out parcial y streaming en fútbol, tenis y baloncesto, y en un creador de apuestas de hasta 12 selecciones. Todos sus métodos procesan la retirada en 1–4 horas.
El bono duplica el depósito hasta 200 € en créditos de apuesta, con 5 € de depósito mínimo y cuota mínima 1,50. Esos créditos no se retiran. Un crédito de 200 € que acierta a cuota 1,50 deja 100 € de ganancia cobrable, no 300 €, y caduca si no se usa en 7 días. Para quien sigue tenis más allá del circuito principal, con Challenger e ITF, la cobertura compensa. Conviene saber que PayPal exige 30 € de depósito y que lo ingresado con Bizum sale por transferencia, porque ese método no admite retiradas.
Sportium Apuestas Digital, S.A., del grupo CIRSA, opera la marca desde 2007; sus dos licencias actuales datan del 19 y el 21 de abril de 2022. El pago medio baja al 93,84 %, 2,40 puntos porcentuales por debajo de Codere. Su baza es física: la cuenta unificada Sportium UNO conecta con más de 3.000 puntos de venta donde depositar y cobrar en efectivo. Los usuarios registrados ven Sportium TV sin coste, PayPal paga en un máximo de 6 horas y la combinada admite importes desde 0,25 €, por debajo de los 0,50 € de la simple.
La oferta es un doble bono de hasta 200 €, dividido en dos tramos de 100 € con cuota mínima 1,50. Resulta lógica para quien ya apuesta en salones y quiere la misma cuenta en el móvil. El precio está en dos datos. Por un lado, el cash out tarda 3–5 segundos en ejecutarse, un retraso que en directo puede mover la cuota ofrecida. Por otro, cada euro apostado en el 1X2 de LaLiga devolvió menos que en las tres casas anteriores.
WHG Ceuta, S.A., del grupo evoke plc, gestiona una marca fundada en 1934 y con licencia en España desde el 1 de junio de 2012, prorrogada el 25 de febrero de 2022 la general y el 8 de marzo de 2022 la de Contrapartida. Sobre WHG Ceuta pesa una sanción firme de la DGOJ por una infracción del artículo 40 de la Ley 13/2011, anunciada el 30 de abril de 2026. Su pago medio se queda en el 93,06 %. Su rasgo propio es la cobertura de hípica y galgos británicos, junto a Fórmula 1, MotoGP y más de 20 ligas de fútbol.
Los 150 € de bienvenida exigen tres pasos en 30 días a cuota mínima 2,00, con el 25 %, el 50 % y el 100 % del importe apostado. Con los importes de 10 €, 25 € y 50 € salen 2,50 €, 12,50 € y 50 € en apuestas gratis: 65 € por 85 € apostados. Llegar a 150 € obliga a apostar 100 €, 100 € y 75 €, es decir, 275 €. Los depósitos con Skrill, Neteller o Paysafecard no cuentan. Sin Bizum, con cash out limitado y tarjeta a 3–5 días, solo compensa a quien busca carreras.
Betfair International Spain, S.A., con sede en Ceuta y dentro de Flutter Entertainment, es la única de las siete con licencia singular de Apuestas Deportivas Cruzadas, otorgada el 31 de julio de 2015 y prorrogada el 2 de abril de 2025. Esa licencia ampara su intercambio, donde se apuesta a favor o en contra de otros usuarios. La general es del 19 de abril de 2022 y la de Contrapartida se prorrogó el 24 de septiembre de 2026. Ofrece streaming, cash out, creador de apuestas y Live Video en torneos de tenis seleccionados.
El 92,00 % corresponde a su casa de apuestas, no al intercambio, y es el más bajo de las seis medidas: 4,24 puntos porcentuales por debajo de Codere. La bienvenida pide apostar 10 € a cuota 2,00 y entrega 30 € en apuestas gratis válidas 30 días. Al no devolver el importe apostado, una apuesta gratis de 30 € que acierta a cuota 2,00 deja 30 € de ganancia, no 60 €. Las apuestas con cash out y las del intercambio no cuentan. Los monederos cobran en 24 horas como máximo; tarjeta y transferencia, en 2–5 días laborables.
Winamax, S.A. llegó a España en 2018 con la licencia general del 27 de junio de ese año y sumó las apuestas deportivas en 2020, con la licencia de Contrapartida del 24 de abril, prorrogada el 14 de noviembre de 2024. Su 93,47 % sale de cinco partidos de la jornada 9 con cuotas del 17 de octubre de 2026, otra jornada y otros precios. La retirada por transferencia con Reintegro Instantáneo llega en menos de 24 horas, frente a los 3–5 días hábiles de la ordinaria. Admite depósitos desde 5 € y apuestas desde 0,10 €.
El seguro de la primera apuesta reembolsa el 150 % hasta 150 €, con un depósito mínimo de 15 €; el tope se alcanza con una primera apuesta de 100 € perdida. La salida del dinero tiene un único camino. Bizum, PayPal, Paysafecard y Apple Pay solo sirven para depositar, así que todo cobro pasa por transferencia. Con la Ligue 1 en directo, creador de apuestas y misiones semanales, cumple para el fútbol principal, aunque se queda corta en mercados de nicho.

Bonos, plazos de retirada y métodos de pago solo cuentan si la casa figura donde tiene que figurar. El buscador oficial de la DGOJ recoge 78 operadores con licencia, y es la única fuente que zanja la duda sobre las casas de apuestas DGOJ: un logotipo en el pie de página o la publicidad de la propia marca no demuestran nada por sí solos. Las siete casas de la selección ocupan 7 de esas 78 entradas, un 9 % del registro. Estar en la lista no distingue a nadie; es el punto de partida.
Aparecer en el registro, sin embargo, no basta para ofrecer apuestas deportivas. Hacen falta dos títulos a la vez: la licencia general de Apuestas y la licencia singular de Apuestas Deportivas de Contrapartida. Una sin la otra no autoriza la actividad. Las siete cumplen. Bwin, bet365 y William Hill tienen ambas desde el 1 de junio de 2012, y Codere comparte esa fecha en la general, con la singular desde el 28 de abril de 2015. Winamax obtuvo la general el 27 de junio de 2018 y la singular el 24 de abril de 2020, mientras que Sportium recibió las dos en abril de 2022, con dos días de diferencia.
El segundo filtro está en la barra de direcciones. La Ley 13/2011 exige a los operadores el dominio «.es», y el buscador muestra el que corresponde a cada uno. Si la dirección que tiene usted en pantalla no coincide con la del registro, la licencia no viaja con el logotipo: una página con el nombre de una marca conocida bajo otro dominio queda fuera de la autorización, por mucho que se parezca al original.
Conviene tener en cuenta que la licencia la tiene una sociedad, y su nombre no siempre se parece al de la marca. Bwin opera a través de Electraworks Ceuta, S.A., y William Hill, de WHG Ceuta, S.A. El caso de bet365 es más llamativo: las apuestas corresponden a Hillside New Media Malta, PLC, y el casino y el póquer, a Hillside España Leisure, S.A. Una razón social con sede en Malta no convierte a la casa en un operador del mercado gris. Lo que decide su situación en España es la licencia de la DGOJ, y bet365 tiene las dos que exige la ley.
Se busca la marca en el buscador oficial de la DGOJ y se comprueba que tenga la licencia general de Apuestas y la singular de Contrapartida, con el mismo dominio «.es» que la web. Las fechas también importan: las licencias se prorrogan, y la singular de bet365 se prorrogó el 8 de septiembre de 2026.
En las casas de apuestas legales en España con licencia de la DGOJ, el fisco cobra por dos lados y a dos sujetos distintos. El operador abona el Impuesto sobre Actividades de Juego, que el artículo 48 de la Ley 13/2011 fija en un 20 % sobre sus ingresos netos. Al apostante le corresponde otra cuenta: la del IRPF, por lo que gana. Son obligaciones independientes. Que la casa ya tribute por su negocio no exime al cliente de declarar, y ninguna licencia convierte un premio en dinero libre de impuestos.
Para el jugador cuenta la ganancia neta del año, no cada acierto por separado. Ese saldo se integra en la base general del impuesto y, por tanto, tributa al tipo marginal de cada contribuyente, sin un porcentaje fijo reservado al juego. De ahí una consecuencia poco intuitiva: el mismo premio no cuesta lo mismo a dos apostantes con tipos marginales distintos. Ninguna de las siete casas puede alterar eso, porque el cálculo depende de la renta de quien apuesta y no de la cuota que ofreció el operador.
La regla de las pérdidas es más estrecha de lo que muchos suponen. Según el artículo 33.5.d de la Ley 35/2006, las pérdidas solo compensan ganancias del juego obtenidas en el mismo año. Con 150 € ganados en una apuesta y 100 € perdidos en otras durante ese ejercicio, la ganancia neta queda en 50 € y, con un tipo marginal del 30 %, la cuota a pagar es de 15 €. Basta con que esos 100 € se pierdan en enero del año siguiente para que el cuadro cambie: se tributa por los 150 € completos, 45 €, y la pérdida posterior no resta nada.
El caso de una sola apuesta ganadora, sin más movimientos de juego en el año, muestra hasta dónde llega el recorte. El tipo marginal del 30 % es un supuesto para el ejemplo, no una cifra aplicable a cualquier contribuyente.
Se apuestan 100 € a cuota 2,50. Si la apuesta se gana, la casa paga 250 €.
La ganancia es lo que supera al importe apostado: 250 € − 100 € = 150 €.
Con un tipo marginal supuesto del 30 %, el IRPF sobre esa ganancia es de 45 €.
Al apostante le quedan 250 € − 45 € = 205 € netos, de los que 105 € son beneficio.
Esos 205 € equivalen a haber cobrado a cuota 2,05 en lugar de 2,50. Hacienda se queda con 45 € de los 150 € de beneficio, el 30 % íntegro de lo ganado. Quien calcula el valor de sus apuestas con la cuota nominal sobrestima lo que le queda, y el desfase crece con el tipo marginal. La cuota publicada es un precio antes de impuestos, y el IRPF reclama su parte solo cuando el año cierra con ganancia.
Sí. La licencia de la DGOJ no cambia nada en este punto: regula al operador, no la renta del cliente. La obligación nace solo si el año de juego cierra con ganancia neta; un ejercicio en pérdidas no genera cuota, aunque haya habido premios sueltos durante esos meses.

Si el fisco mira la renta del apostante, el reglamento mira el dinero que entra en la cuenta. En las apuestas online con licencia DGOJ en España, el artículo 36 del Real Decreto 1614/2011 fija hoy tres topes de depósito por operador: 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes. Funcionan a la vez. Con el máximo diario, el semanal se agota en dos días y medio, porque 1.500 € entre 600 € da exactamente 2,5. Ese corsé forma parte de lo que cuesta la supervisión, igual que el impuesto o los bonos que no se convierten en saldo retirable.
La trampa está en dos palabras: por operador. Cada tope se cuenta casa a casa, de modo que quien tiene cuenta en las siete casas con licencia no dispone de un techo de 600 € diarios, sino de siete. Sobre el papel, una misma persona puede depositar 4.200 € en un solo día y 21.000 € en un mes sin rozar ninguna norma. Para cerrar esa vía llega el Real Decreto 520/2026, de 24 de junio de 2026, que desde el 25 de marzo de 2027 añade límites conjuntos para todas las cuentas de una persona: 700 € diarios, 1.750 € semanales y 3.300 € cada cuatro semanas. Puestas lado a lado, las dos lógicas dejan ver el tamaño del recorte.
| Periodo | Límite actual por operador | Suma teórica en las siete casas | Límite conjunto desde el 25/03/2027 |
|---|---|---|---|
| Día | 600 € | 4.200 € | 700 € |
| Semana | 1.500 € | 10.500 € | 1.750 € |
| Mes (cuatro semanas en el límite conjunto) | 3.000 € | 21.000 € | 3.300 € |
Contra la suma teórica, el nuevo techo es exactamente un sexto en el día y en la semana: 700 € frente a 4.200 € y 1.750 € frente a 10.500 €. Multiplicar cuentas deja de compensar. Como el tope de cada casa se mantiene, quien ya ha ingresado 600 € en una de ellas solo puede repartir otros 100 € entre las seis restantes en ese mismo día. A la semana, ese hueco adicional es de 250 €. Ninguna cuenta extra, sea la segunda o la séptima, amplía nada por encima de esas cifras.
La fila mensual exige una lectura más fina. Hoy el tope se mide por meses; el nuevo límite cuenta bloques de cuatro semanas, es decir, de 28 días, y un año contiene 13 de esos bloques, no 12. Multiplicado por 13, el techo anual conjunto queda en 42.900 €, frente a los 36.000 € que hoy admite una sola casa en doce meses y los 252.000 € que suman las siete. Al ritmo semanal máximo, el bloque de cuatro semanas se agota en menos de dos: 3.300 € entre 1.750 € da 1,89. Para quien juega con una sola cuenta, la reforma apenas se nota; quien repartía depósitos entre varias casas pierde casi un 83 % de su capacidad anual teórica.
Esa asimetría cae justo donde más pesa. El jugador que abre una cuenta nueva cada vez que la anterior le cierra el paso es el perfil para el que existen los límites de depósito, y hasta el 25 de marzo de 2027 la norma le deja seis puertas más abiertas en el mismo día.
El depósito mínimo va de 1 € en Codere con Bizum a 10 € en Sportium con PayPal o en William Hill. Por arriba, el reglamento fija hoy 600 € diarios por operador, y a partir del 25 de marzo de 2027 todas las cuentas de una persona compartirán un techo conjunto de 700 € al día.
Esos techos solo obligan a quien opera con licencia española. Las casas de apuestas fuera de la DGOJ no tienen que aplicar los límites de depósito del reglamento, así que los 600 € diarios, los 1.500 € semanales y los 3.000 € mensuales por operador dejan de existir en cuanto el apostante sale del mercado regulado. Tampoco el techo conjunto previsto desde el 25 de marzo de 2027 resiste ese movimiento, porque pierde su sentido si una de las cuentas está en una casa sin obligación de respetarlo. El freno desaparece.
Más grave resulta lo que ocurre con el RGIAJ. La inscripción en ese registro es indefinida y solo puede cancelarse una vez transcurridos seis meses. Un operador con licencia está obligado a consultarlo antes de aceptar a un cliente; una casa sin ella, no. Quien se inscribió precisamente para dejar de apostar encuentra fuera de la DGOJ la puerta que el registro debía mantener cerrada. Frente a medio año de espera obligatoria para salir del registro, basta abrir una cuenta en el sitio equivocado para saltárselo, y esa asimetría pesa más que cualquier cuota.
Dos prohibiciones más se quedan del lado español. El artículo 8.3 de la Ley 13/2011 veta el crédito al apostante desde el 4 de noviembre de 2022: la casa con licencia no puede adelantar dinero para apostar, y el riesgo queda acotado a lo depositado. La Resolución de 11 de julio de 2019, en vigor desde el 23 de julio de ese año, prohíbe las apuestas sobre eventos protagonizados mayoritariamente por menores. Ninguna de las dos normas obliga a un operador sin licencia española, y su oferta se rige entonces por lo que decida publicar, no por lo que la ley admite.
Las sanciones existen, pero recorren otro camino. El 30 de abril de 2026 se anunciaron multas de 5.000.000 € a Perfect Storm B.V. y a Rossobash SRL. Una multa se impone a la empresa y no funciona como vía para que el cliente recupere su saldo. La licencia, con sus 600 € diarios por operador y sus bonos pagados en apuestas gratis que no se retiran, tiene un coste visible para el apostante. A cambio, deja algo que una casa sin licencia no ofrece: un supervisor español al que dirigirse cuando hay un problema.
Se pierde lo que actúa sin que el apostante lo pida: la consulta del RGIAJ, el tope de depósitos y las prohibiciones de crédito y de mercados sobre menores. Desaparece también la supervisión de la DGOJ sobre el operador, y con ella la obligación de cumplir las normas españolas de juego.
Hay una modalidad que esa supervisión cubre con reglas propias y que casi ninguna casa puede ofrecer. Para la DGOJ, las apuestas cruzadas son un producto distinto de la apuesta deportiva convencional, y la Orden HAP/1369/2014 las define con precisión: la casación de una oferta a favor y otra en contra emitidas por los propios participantes, con el operador como intermediario y garante. La casa deja de ser rival. Su papel consiste en emparejar a dos apostantes que opinan lo contrario sobre un mismo resultado y en asegurar que quien acierte cobre.
En la contrapartida, la licencia singular que tienen las siete casas, el operador fija la cuota y ocupa el otro lado de cada apuesta. De ahí sale el porcentaje de pago medido en el 1X2 de LaLiga, y de ahí el margen que se queda la casa. El intercambio invierte esa lógica: las ofertas las emiten los usuarios, cualquiera puede apostar a que algo no ocurre y el operador ya no gana porque el apostante pierda. Lo que aporta es la garantía de que la otra parte pagará.
Por eso la Orden exige una licencia singular propia, independiente de la de contrapartida. De las siete casas, solo Betfair la tiene: se le otorgó el 31 de julio de 2015 y se prorrogó el 2 de abril de 2025. Codere, Bwin, bet365, Sportium, William Hill y Winamax operan sin ella, así que ninguna puede dejar que un cliente apueste contra otro, por mucho cash out o creador de apuestas que ofrezca.
Betfair funciona así con dos productos que conviene no confundir. El 92,00 % de pago medido el 28 de agosto de 2026 corresponde a su casa de apuestas, no al intercambio: sobre 1.000 € apostados, 80,00 € de coste esperado, 42,40 € más que en Codere. El coste de casar una apuesta entre usuarios queda fuera de esa medición, y ninguna cifra disponible permite comparar el intercambio con las otras seis casas.
La separación alcanza a la oferta de bienvenida. Los 30 € en apuestas gratis exigen una apuesta mínima de 10 € a cuota 2,00 en la casa de apuestas, y no cuentan las del intercambio ni las cerradas con cash out. Quien abra la cuenta para apostar en contra de otros usuarios no obtiene el bono por esa vía, y esas apuestas gratis, que no devuelven el importe apostado, acaban jugándose en el producto con el pago más bajo de las seis casas medidas.
Es el nombre regulatorio del intercambio de apuestas: dos usuarios con pronósticos opuestos quedan emparejados y el operador solo intermedia y garantiza el pago. Requiere una licencia singular distinta de la de contrapartida, y esta última no basta para abrir un intercambio. Betfair es la única de las siete casas autorizada.
Fuera de esa excepción, las siete casas juegan con las mismas reglas. Todas tienen la licencia general de Apuestas y la singular de Contrapartida, aplican los mismos topes de depósito y pagan el 20 % sobre ingresos netos que fija la Ley 13/2011. Para el apostante, esa igualdad tiene una consecuencia práctica. La licencia no compite. Garantiza que el dinero queda bajo supervisión española y que hay un regulador ante el que reclamar, pero no toca lo que cada operador retiene de cada euro apostado.
Entre la casa que más devuelve y la que menos, la medición del 28 de agosto de 2026 va del 96,24 % de Codere al 92,00 % de Betfair en su casa de apuestas. Sobre 1.000 € apostados, eso supone 37,60 € de coste esperado frente a 80,00 €: 42,40 € de diferencia, más del doble. Con 12.000 € apostados en una temporada, la cuenta sube a 451,20 € en Codere y a 960,00 € en Betfair, es decir, 508,80 € de diferencia con la misma protección legal. Ningún bono de bienvenida de las siete casas llega a esa cifra. La medición abarca cinco mercados 1X2 de una sola jornada de LaLiga, de modo que sirve como referencia y no como tarifa fija.
Los bonos pesan menos de lo que anuncian. Codere entrega sus 200 € en apuestas gratis y bloquea la retirada hasta que se agoten, bet365 paga hasta 200 € en créditos que no se retiran, solo sus ganancias, y los 30 € de Betfair no devuelven el importe apostado. Un «hasta 200 €» se cobra una vez y con condiciones. El margen, en cambio, se paga en cada apuesta y no caduca.
Los límites de depósito tampoco sirven para esquivar ese precio. Hoy cada operador tiene un tope de 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes, así que repartir el dinero entre siete cuentas eleva en teoría el techo hasta 21.000 € mensuales. Desde el 25 de marzo de 2027, el Real Decreto 520/2026 cierra esa vía con un límite conjunto de 3.300 € cada cuatro semanas para todas las cuentas de una misma persona. Tener varias cuentas seguirá siendo útil para comparar cuotas antes de cada apuesta, que es la forma legítima de pagar menos margen. Para ampliar el depósito, no servirá.
El IRPF completa la cuenta. Tributa la ganancia neta del año en la base general, y las pérdidas solo compensan ganancias del juego obtenidas en el mismo ejercicio. Lo que retiene el margen entra en esas pérdidas, y un año en negativo no rebaja la factura del siguiente. Conviene llevar un registro propio de cada apuesta, porque la casa supervisada protege los depósitos, pero el balance de lo ganado y lo perdido corre a cargo del apostante.